Los cánceres principales son el cáncer de mama y todos los tipos de cánceres cuyos tratamientos provocan secuelas cutáneas.
Secuelas de cirugía (escisión, raspado ganglionar, ablación del seno, reconstrucción plástica…)
Cicatriz hipertrófica, retráctil, dolorosa
Linfedema (brazos o piernas) «ligero», crónico o residual
Pérdida de la movilidad funcional asociada
Neuropatías periféricas, hormigueos
Preparación y seguimiento de la reconstrucción mamaria
Beneficios
Aceleración de la cicatrización, flexibilidad, reducción de fibrosis y de la adherencia
Mejora de la circulación venolinfática
Secuelas de la radioterapia
Eritema, descamación, queratosis, esclerosis dérmica, radiodermatitis crónica
Arañas vasculares (dilatación vascular cutánea u ocular)
Problemas de pigmentación
Mucosas bucales y/o genitales, hiposalibación (falta de saliva), disfagia (dificultada para tragar)
Beneficios
Mejora de la elasticidad cutánea y revitalización de la piel
Rehidratación y alivio de las mucosas
Secuelas de la quimioterapia
Tratamiento por goteo o vía oral: coadyuvante, terapia dirigida, quimio (Xeloda, Tarceva, Erbitux, Herceptin…)
Sequedad persistente de la piel y de las mucosas (bocal, digestiva, genital)
Foliculitis, fisuras cutáneas, perionixis de las uñas
Picazón, tirones
Síndrome mano-pie, dermatitis acneiforme
Beneficios
Rehidratación y elasticidad cutánea
Alivio de las mucosas
Reparación de las uñas
Mejora del cuello cabelludo y del crecimiento
Estado general del paciente por los tratamientos:
Fatiga, ansiedad por la remisión
Pérdida de la imagen de uno mismo
Necesidad de cuidar el cuerpo de otra manera: el agua, un elemento agradable, envolvente y suave.
Necesidad de compartir la experiencia con otros pacientes, otros luchadores (no solo pacientes de cáncer)
El tratamiento es la etapa intermedia entre el «cuidado hospitalario» y la «soledad al volver a casa».